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Hackear la Propuesta de Valor al Empleado

Javier Brignone

Hackear la Propuesta de Valor al Empleado

El talento de una organización es un activo cada vez más valioso y representa un gran desafío en sí mismo para el management

La Propuesta de Valor al Empleado (“EVP” por sus siglas en inglés) es lo que construye el posicionamiento de la empresa en las personas que están pensando en cambiar de trabajo o continuar en el actual.
Muchos profesionales de HR nos encontramos inmersos en un mundo de constante competencia de talento, en particular los que forman parte de una empresa Tecnológica.
Durante los últimos años, me encontré lidiando con iniciativas que impulsaban generar nuevos beneficios, mejores comunicaciones y detalles cada vez más superficiales pero que “quedaban bien”.

He aquí con algunas cosas de las que me encontré, para ilustrar mi punto:
a) Más tiempo de descanso, pero resulta que nunca es suficiente,
b) Más descuentos en gimnasios, pero justo el gimnasio que le queda cerca a algunos no está incluido,
c) Medialunas todas las semanas, pero el ratio manteca/grasa no es aceptable
d) Frutas y snacks, pero las bananas llegan un poco verdes; y así un etcétera tan largo como divertido… o debería decir frustrante.
Obviamente que, en algunas industrias, como la tecnológica, estos beneficios, son un commodity. Algo básico que cualquier profesional esperaría que su actual o próximo empleador le ofreciera. Basta con ver las encuestas de mercado en donde cada vez aparecen más beneficios para ofrecer y el nivel general de satisfacción de los empleados en
América Latina se mantiene constante o no crece en la misma medida. En un reciente estudio, la consultora Gallup demostró que el compromiso (engagement) tiene poco que ver con los beneficios, sino más bien en las relaciones virtuosas que se forman en los equipos. Es decir, la cultura.

Por supuesto que hay beneficios que son muy buenos, el problema es que resulta costoso y frustrante. Además de que no construyen cultura porque tienden a ser efímeros. Una vez lanzados, luego de un tiempo desaparece el efecto satisfactorio y nosotros, “los de recursos humanos”, nos encontramos viendo qué inventar para conformar a nuestro público. Y así empezamos una escalada de iniciativas que nada tienen ver con la esencia de nuestro trabajo desde HR.
Desde mi punto de vista, el objetivo de un profesional de HR es, en resumidísimas cuentas, alinear los objetivos profesionales de cada persona, con los objetivos del negocio. Poco tiene que ver con eso invertir tiempo y recursos en encontrar el equilibrio justo entre la cantidad de medialunas de manteca y las de grasa.
Hace algún tiempo me vengo preguntando si esto se puede hackear de alguna forma, porque como dije antes, es un commodity.

Una primera respuesta que encontrar luego de trabajar muy cerca a los equipos de IT y con varios CTOs, es que quizás hay que volver a las bases: El foco de la EVP debiera estar centrada en:

1) Compensación Competitiva, 2) Desafío Intelectual y 3) Crecimiento y Aprendizaje. Analicemos uno a uno estos puntos:

Compensación Competitiva

Sí, es una obviedad, lo sé. Pero lo que no es tan obvio es que todavía no existen herramientas de uso general que permitan gestionar de una manera “estandarizada” las distintas propuestas salariales a las que hay que hacer frente cuando uno recluta personas del mercado. Todos los intentos por encorsetar sueldos que tienen una dinámica distinta a evaluaciones de puestos, escalas con bandas salariales perfectamente diseñadas, encuestas de mercado, se quedan cortos a la hora de administrar, por ejemplo, la propuesta económica de un equipo de IT que una organización quiere crear. Muchos de los esfuerzos por engrosar el paquete de beneficios, terminan siendo un costo que no llega a cubrir las expectativas.

Desafío Intelectual

Como si se tratase de una evolución de la pirámide de
Maslow, uno de los pilares para que una persona vuelque su atención para con un empleador, es poder proponerle enfrente un problema que le resulte atractivo resolver. Puede ser una tecnología que no se conoce y se requiere un desarrollo desde cero, llevar a una empresa a un crecimiento exponencial de ventas, internacionalizar un negocio o encontrar una nueva forma de hacer las cosas.

Crecimiento y Aprendizaje

Es cada vez más clave, generar conocimientos nuevos en las personas. Tanto técnico como de management. Personalmente creo que esto se da en el día a día sólo a través de trabajar con personas dispuestas a resolver problemas y con ganas de transmitir el conocimiento. Los cursos enlatados como “Curso de Liderazgo” no aportan una buena solución. Los mejores resultados para generar una EVP extraordinaria, vienen de trabajar con gente extraordinariamente convencida del rumbo de la organización. Estoy convencido de que, si una persona se siente desafiada profesionalmente, está conforme con su sueldo, y no sólo aprende nuevos conocimientos, sino que también tiene la posibilidad de compartir conocimiento, la propuesta va a ser muy superadora respecto de cualquier otra empresa con una mesa de ping-pong y descuentos en todos los gimnasios del planeta.

El espacio de trabajo se está transformando. Debemos afrontar los riesgos de la globalización y la tecnología, y al mismo tiempo capitalizar sus oportunidades para fortalecer el equipo, construir confianza y desarrollar la innovación. Un nuevo escenario de gestión laboral nos exige una estrategia con un nuevo mix de herramientas sin precedentes para hackear la Propuesta de Valor!